Historia de CTT

El Centro para la Enseñanza del Pensamiento (The Center for Teaching Thinking, CTT) nació como un programa de extensión del nuevo programa sobre Pensamiento Crítico y Creativo desarrollado en la Universidad de Massachusetts, en Boston, a principios de los años 80. El Dr. Robert Swartz fue el fundador de este nuevo programa y su director durante seis años. Esta formación fue diseñada para docentes en activo y conducía a un título de Máster en Humanidades (Master of Arts Degree). Ofrecía a los docentes participantes el conocimiento y las destrezas necesarias para la infusión de la enseñanza del pensamiento crítico y creativo en la instrucción del contenido. Los principales instructores de este programa fueron profesores de las facultades de Filosofía, Psicología y Educación.

 

La oficina de divulgación fue creada tras descubrir que numerosos docentes que ya tenían un Máster querían aprender cómo enseñar a pensar. Fue diseñada para ofrecer talleres en las escuelas para aquellos profesores que no estaban interesados en cursar un Máster pero que querían cambiar su método de enseñanza para incluir el pensamiento eficaz como objetivo educativo. Durante este periodo, la oficina de divulgación del programa de postgrado de CTT prestó sus servicios a escuelas repartidas por todo EE.UU., desde Provincetown Elementary School en Massachussets a numerosas escuelas de educación primaria, secundaria y preparatoria en Carolina del Sur, escuelas de educación primaria en Lubbock, Texas, y en Bellingham, Washington. Aunque no estaban dirigidos a la obtención de un título de Máster, estos programas tuvieron un éxito excepcional. El Dr. Swartz no solo era el director de esta oficina sino también el presentador de muchos de estos programas de formación junto con otros docentes de CTT.

 

A finales de los años 80 se decidió que este programa de extensión debía desvincularse del programa de Máster y establecerse fuera de la Universidad como una organización autofinanciada sin ánimo de lucro. El nacimiento oficial del Centro para la Enseñanza del Pensamiento (The Center for Teching Thinking) ocurrió en 1992 cuando CTT fue constituido como una organización sin ánimo de lucro en el estado de Massachusetts. CTT no solo siguió ofreciendo su programa de talleres en escuelas, por entonces complementado con coaching personalizado de los participantes mientras implementaban lo aprendido en su propia práctica docente, sino que también empezó a patrocinar un instituto de verano especial abierto a cualquier persona que estuviera interesada en este tipo de enseñanza. CTT se comprometió a facilitar a los profesores un acercamiento a los líderes de este movimiento educativo para integrar la enseñanza basada en el pensamiento en su propia docencia diaria invitando a expertos en la materia que impartían cursos de una semana de duración.

 

De mediados a finales de los años 90, CTT no solo trabajó con profesores para ayudarles a “infusionar” la enseñanza del pensamiento crítico y creativo en la instrucción del contenido, sino que empezó a formar a algunos docentes comprometidos con este estilo de enseñanza para que se convirtieran en coaches y presentadores de los talleres de CTT. La idea era que las escuelas pudieran desarrollar su propio mecanismo interno para entrenar a nuevos profesores en las técnicas de infusión.
Sin embargo, algunos de estos docentes manifestaron su interés en trabajar con otras escuelas en proyectos de CTT. Profesores como Sandra Parks, Rebecca Reagan, y Stephen Fischer se unieron al equipo de CTT para ampliar su capacidad de ofrecer programas de calidad a la creciente red de colegios interesados en integrar la enseñanza del pensamiento en sus aulas.

 

Durante este periodo, CTT desarrolló y publicó el primer manual de diseño de lecciones sobre infusión, un libro para los cursos de educación primaria (de preescolar al grado 6). Posteriormente, se publicó el libro de ciencias de secundaria (Secondary science book) a finales de los 90.
En 1995, CTT patrocinó la Sexta Conferencia Internacional sobre Pensamiento (International Conference on Thinking, ICOT), celebrada en MIT (Massachusetts Institute of Technology), con más 1500 participantes. Sin lugar a dudas, esta conferencia fue todo un éxito.
La ICOT de MIT cambió a CTT. Después de la ICOT, CTT se convirtió en una organización que prestaba sus servicios no solo a escuelas en Estados Unidos sino también a escuelas en la comunidad educativa a nivel mundial. Responsable de esta situación fue, en gran medida, la exposición del enfoque de CTT en el pensamiento y el aprendizaje a la comunidad internacional.

 

A partir de 1995, pero especialmente después de la ICOT de Singapur en 1997, muchas escuelas en Hong Kong, Singapur y Malasia invitaron a CTT a trabajar con ellas. Por ejemplo, CTT participó en programas de varios años de duración con importantes escuelas politécnicas en Singapur y, entre otras cosas, les introdujo la idea de un “aprendizaje basado en problemas/proyectos” que actualmente se ha convertido en un marco esencial para la enseñanza del pensamiento. Por supuesto, al mismo tiempo CTT siguió prestando sus servicios a escuelas y distritos escolares en Estados Unidos. Esto incluía un proyecto de varios años con las escuelas de Naperville, Illinois, otro similar con Atlantic City High School, varias escuelas en Raleigh, Carolina del Norte, la escuela preparatoria de Monroe, Michigan, 6 escuelas en el este de Massachusetts, y otros muchos en todo el país.

 

Por desgracia, a principios del siglo XXI, muchas escuelas en Estados Unidos reorientaron sus prioridades, del desarrollo docente y curricular, a la ayuda a los alumnos en el aprendizaje a hacer y aprobar exámenes. Como consecuencia, el número de escuelas con las que trabajaba CTT en Estados Unidos disminuyó. Al mismo tiempo, el interés por la infusión del pensamiento en la instrucción del contenido aumentó en todo el mundo. Así, a comienzos de siglo, CTT trasladó sus programas para ofrecer sus servicios a docentes y escuelas en Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, el Reino Unido, Nueva Zelanda, Australia, Venezuela y Canadá. Y muchos de estos proyectos involucraban a grandes universidades, como por ejemplo la Universidad King Abdulaziz en Jeddah, Arabia Saudí, y la Universidad de los Emiratos Árabes Unidos en Abu Dhabi, EAU.

En la mayoría de estos proyectos, CTT incorporó un programa de formación de formadores, que llevaba a la certificación de numerosos coaches y un número reducido de presentadores de talleres, la mayoría haciendo avanzar a sus propias escuelas y universidades a medida que CTT se retiraba.

 

En 2008, CTT fue invitado a trabajar con el personal docente de Al Tarbia Al Islamia School en Riad, Arabia Saudí, una de las escuelas para niñas en Riad. El resultado fue la certificación en 2011 de toda la escuela como Escuela modelo de Aprendizaje Basado en el Pensamiento (TBL). Al mismo tiempo, CTT trabajaba con escuelas primarias y secundarias de Rockport, Massachusetts, Estados Unidos, en un programa de cuatro años con el mismo objetivo. En lugar de trabajar únicamente con los profesores de una escuela, CTT desarrolló un programa ampliado que conduciría a un currículo totalmente integrado en el que cada materia importante era impartida a través del aprendizaje basado en el pensamiento. Estos tres proyectos han sido mucho éxito, con una mejora significativa, probada y bien documentada, del aprendizaje del contenido por parte de los alumnos, así como una mejora considerable de las destrezas de pensamiento y expresión escrita de numerosos estudiantes. Estas escuelas sirven de modelo para otras escuelas que tratan de encontrar la forma más eficaz de mejorar el pensamiento de sus alumnos y de lograr aumentar su aprendizaje.

 

En 2011, CTT abrió una oficina en Madrid, España, para coordinar el gran interés existente en todo el país por el Aprendizaje Basado en el Pensamiento (TBL). Actualmente, CTT tiene 4 proyectos plurianuales en escuelas españolas, entre otros muchos, con el objetivo de convertir a estas escuelas en Escuelas TBL. CTT también fue invitado a Arica, Chile, para llevar a cabo dos proyectos intensivos de seis meses de duración con más de 150 docentes, proyectos que han supuesto 10 nuevos Coaches certificados por CTT, y el interés de al menos seis escuelas por convertirse en escuelas TBL.

 

Lo que nos lleva al día de hoy. CTT sigue vivo, está muy solicitado, y listo para ofrecer programas de desarrollo profesional de la mayor calidad para escuelas, que transformarán a las mismas en instituciones educativas modelo del siglo XXI.